Ya han pasado varios días. Esta tarde me toca visita al doctor. En condiciones normales y, supongo que así será salvo que me vea algo raro, me quitará las grapas y me dirá que empiece a caminar apoyando el pie chungo, con bastones todavía, pero apoyando, lo cual es algo interesante y esperanzador. Ya he cogido bastante soltura con los bastones (muletas) pero cuanto antes me deshaga de ellos mucho mejor.
Y mañana empiezo la rehabilitación, con la inestimable compañía de Edu. Él a lo suyo y yo a lo mío, pero juntos, lo cual es una gran ayuda. Ya lo estoy deseando, sobre todo porque a él ya le veo andar, libre como un pajarillo, y me da envidia.
Además ayer tuve varias molestias en la rodilla, sobre todo al estirar y me he descubierto un hematoma del que desconocía su existencia... no creo que sea nada demasiado malo, pero que desaparezca cuanto antes y que mi pierna izquierda comience a parecerse a lo que debe ser: una pierna.
A ver que tal la tarde y la rehabilitación de mañana.