No hemos tenido Mundial, ni Eurocopa. Cualquiera diría que ha sido un verano aburrido. Pero lo cierto es que a cambio de eso se pueden descubrir otras cosas. O emplear más tiempo en disfrutar de otros deportes que quedaban en segundo plano tras el fútbol.
O por ejemplo hacer más caso a la Copa América. Yo reconozco que nunca la había seguido. Sí que me preocupaba de enterarme quién había ganado, pero nada más. Este año, bien por la falta de competiciones en las que participe España, bien por la lesión y la cantidad de tiempo que me he pasado delante del ordenador, explotando la conexión a Internet, o bien por los factores que sean, reconozco haber estado pendiente de los partidos. No de verlos, por las horas, pero si de los goles y resultados.
Parecía que Argentina era un gran favorito, con un equipazo, armando un buen grupo con buen fútbol, después de la hecatombe del último mundial. Y Brasil era una incógnita. Después la etapa de Dunga, durante la que no jugaban a nada, había que ver como reaccionaba: igual de mal. Desde mi punto de vista le falta "creatividad". Tiene jugadores muy buenos, pero en el uno contra uno, no tiene un sistema de juego colectivo.
Por otro lado, en segundo plano estaban Chile, tras la etapa de Bielsa, con buenos jugadores; Uruguay, que ya en el mundial consiguió un bloque competitivo; Colombia, con las apariciones de Falcao, Rodallega, Guarín; México, otra incógnita; la siempre difícil Paraguay.
Para los cuartos de final estaban los "favoritos", pero sin carburar. Y ahí ha saltado la sorpresa, o no. Pero lo cierto es que selecciones "a priori" débiles como Perú o Venezuela (la vimos contra España, y no era ni tenía nada) se han cargado a Colombia y Chile, con resultado en el campo, sin tandas de penaltis, lo cual es cuanto menos, sorprendente.
Y después está el caso de Argentina contra Uruguay, en penaltis, "aceptable". O Brasil contra Paraguay, pero no aceptable, porque no se puede lanzar una tanda de penaltis y fallar CUATRO.
Las semifinales parecen "descafeinadas", pero son equipos que están ahí porque se lo han ganado, incluso Paraguay, que está en semifinales sin haber ganado un solo partido. Esto es fútbol, ya lo sabemos. Perú contra Uruguay; Paraguay contra Venezuela. Ya no hay favoritos, cualquier cosa puede pasar. Quizá Uruguay parta con cierta ventaja, pero... habrá que esperar. A finales de semana sabremos el campeón.
Esto no deja de ser fútbol, pero como decía, hay más cosas. Yo soy un enamorado del ciclismo, me gusta mucho y cuando puedo lo sigo. Y resulta que se está disputando el "Tour de Francia". No está siendo tan espectacular como años anteriores, pero lo cierto es que no deja de ser interesante. Y es que, además de Alberto Contador (actual campeón del Tour) y de Samuel Sánchez (medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008) disputando la clasificación general, hay otros muchos corredores españoles haciendo muy buen papel, ganando etapas (Luis León Sánchez, hermando del futbolista Pedro León, y el propio Samuel Sánchez) y disputando la clasificación de la regularidad, el maillot verde, como está haciendo José Joaquín Rojas frente al todopoderoso Mark Cavendish, una bestia del sprint.
Esta semana es la última de carrera y el próximo domingo tendremos campeón y se resolverán todas las clasificaciones, con posibilidad de éxito español en la General, Montaña y Regularidad. Pero es que por medio, a partir de mañana, están las etapas de los Alpes y una contrarreloj individual. Todo por decidir.
Y por si eso fuera poco, ayer domingo, pudimos ver como Hector Faubel (125), Marc Márquez (Moto2) y Dani Pedrosa (MotoGP) ganaron sus pruebas del campeonato mundial de motociclismo, Gran Premio de Alemania. Y el domingo anterior habíamos visto como Alonso ganaba en Fórmula-1.
Y también han comenzado los mundiales de natación de Shangai... con opciones de medalla (una de bronce ya conseguida en natación sincronizada).
Que nadie se aburra por falta de deporte y de competitividad. Y es que, como dice un grupo de Facebook "Hola, soy español, ¿a qué quieres que te gane?"