Matices que decantan la balanza hacia un lado o hacia el otro, partidos que se vuelven imposibles cuando parecían claros, campos "malditos". Y es que Valdeyeros parece infranqueable para el equipo celeste. El año pasado se llevó dos derrotas de este campo, y esta jornada, otra más, si bien es cierto que podría decirse injusta.
El árbitro quiso convertirse en protagonista absoluto de la tarde. Evitó pitar un clamoroso penalti en el área local, pero no dudó en pitar otro a continuación en el área visitante, también muy claro. Koke adivinó el sitio, pero no pudo detenerlo. Además de eso, a los pocos minutos, expulsó a Diego en un error infantil. Pero si bien es cierto que la expulsión era merecida, también es verdad que, después de la que había liado, podría haberse hecho el sueco un poquito.
Luchando contra los elementos, la Escuela no perdió la cara al partido y en todo momento quiso hacerse con el balón y moverlo a su antojo. Incluso con un jugador menos, los celestes fueron superiores a los locales. Hacían circular el balón de una parte a otra del campo, aunque por momentos faltaba profundidad. Con un resultado injusto, en inferioridad, con la sensación de que las oportunidades creadas y las ocasiones de gol no iban a ser suficientes, se llegó al descanso y había que afrontar los segundos cuarenta y cinco minutos, que al final fueron cincuenta.
Los visitantes salieron dispuestos a morir matando. Queró entró por Gil para presionar la salida de balón e intentar estirar al equipo, con la idea de robar balones más arriba. Por contra, se asumían más riesgos atrás. Así es como llegó el segundo gol local. Un contraataque rapido que finalizó el delantero local con un tiró cruzado.
Parecía que ya nada más podía ir mal, pero sí. Sergio se lesionó, cuando estaba siendo clave en el ataque visitante. Entró Tenago sustituyéndole, y el equipo ganó en posesiones más largas cerca del área rival. Pero entonces llegó el tercer gol local. Entre Koke y Andrés, que no se pusieron de acuerdo, invitaron al delantero rojiblanco a empujar el balón a la portería. Un mazazo tremendo que en nada reflejaba la realidad del partido.
Aún quedaban minutos, pero se podían hacer eternos, o ser escasos. Hasta tres veces se plantaron los celestes delante del guardameta local, pero éste desvió todos los remates. Los jugadores de la Escuela mantenían encerrados a los locales en su área, con la clara idea de marcar. Pablito, con un lanzamiento magistral de falta, anotó el "gol del honor" para los celestes, rozando ya el minuto noventa.
Y no se conformaron con ello. Los celestes, comos los orcos en la batalla del abismo de Helm, siguieron acosando la defensa local, hasta que anotaron el segundo. Toni dejó para Koke, que había subido a rematar, su lanzamiento se estrelló en el poste y Andrés empujó el rechace. No hubo tiempo para el tercero, pero hubiese sido bien merecido. El partido dejó el debut del juvenil Pablo con el primer equipo. Cumplió perfectamente y demostró que puede disfrutar de más minutos a lo largo de la temporada. Una noticia feliz en medio de una jornada triste.
Escuela Europea, CF: Koke; Delmo, Andrés, Luis, Pablo; Juan, Willy, Toni; Sergio, Diego, Gil; Quero, Tenago, Alfon, Pablito.
Domingo, 20 de noviembre de 2011. 15:00h. Jornada 10 de liga.
Campo de fútbol Valdeyeros. 50 espectadores.


