lunes, 12 de septiembre de 2011

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Pasados los dos meses, en mi cabeza ya no hay preocupación, sino envidia. Envidia muy sana al ver al equipo entrenando, con el buen ambiente de siempre, trabajando duro y divirtiéndose. Sé que todavía queda tiempo para volver a jugar, pero cada día está más cerca. 

De momento hay que seguir con la rehabilitación, pero pronto llegará el día de entrenar. Y ese día, como decía, está más cerca gracias a la ayuda y el trabajo de estos "4 Fantásticos". Gracias a ellos (Álvaro, Borja, Marta y Adrián) este proceso es mucho más llevadero. Y cuando vuelva a jugar, será, por supuesto, "culpa" suya.