Tras el pinchazo de la jornada anterior, este encuentro se presentaba como trascendental. Sabiendo que la segunda plaza era casi inalcanzable, había que sumar los tres puntos para poder acercarse a la tercera, que, en años anteriores, también ha supuesto el ascenso de categoría para algunos clubes.
Aunque el partido había que disputarlo a una hora rotundamente intempestiva, los convocados, al completo, fueron perfectamente puntuales, como viene siendo norma toda la temporada. En sus caras se podía leer las ganas de hacer un buen partido, de sacar los tres puntos, de finalizar la jornada cerquita de la cabeza. Eran plenamente conscientes de las dificultades: equipo rival, campo de tierra, madrugón... Pero la ilusión por acabar el año de la mejor forma posible, lo más arriba que se pueda, es muy superior a cualquier obstáculo que se interponga en el camino.
Durante toda la temporada ha habido problemas de lesiones, tropezones en partidos importantes, bajas inesperadas... pero siempre se ha sabido ver el lado positivo. Siempre se ha sacado adelante hasta llevar el equipo a la lucha directa por el ascenso a falta de cuatro jornadas. Hemos estado haciendo cuentas, viendo en qué partidos podrían pinchar los rivales... La ilusión es tremenda. Hoy, un poco menos. Una pequeña decepción, quizás. Pero es algo que no empaña el buen hacer del equipo a lo largo de estos ocho meses de competición Ocho meses de esfuerzos, de pequeñas batallas, de lucha, de derrotas, empates, pero sobre todo de victorias, de buen rollo. Eso es lo importante. Y cuando dentro de dos semanas juguemos el último partido, con la ilusión de siempre, solamente podremos estar contentos por lo bien que ha funcionado el equipo, por dónde hemos llegado, las metas y objetivos alcanzados... y lo que vendrá.
Esta última jornada no salieron las cosas todo lo bien que nos hubiese gustado. Pero sí que empezaron bien. En un ambiente festivo (no había más que ver la decoración que rodeaba el campo de fútbol), los jugadores celestes se plantaron a darlo todo. Nada más empezar, Gil elevó su presencia por encima del resto y aprovechó un rechace del portero local tras una mala salida, para anotar el primer gol de los celestes. La verdad es que el partido no podía empezar mejor. Se veía muy concentrados a los jugadores de la Escuela y nerviosos a los del San Agustín.
Aunque no hubo numerosas ocasiones, el peso del partido en la primera parte fue para los visitantes, que no tuvieron ningún problema en parar los ataques rivales. Y a los veinte minutos, tras un regalo de la defensa y portero locales, Diego anotó su vigésimo séptimo gol de la temporada. Dos goles que encaminaban el partido y, salvo desastre, podría acabar en goleada. El San Agustín no era capaz de crear ningún peligro, a pesar de tener a tres jugadores muy, muy buenos. Pero ellos solos no pueden. Suficiente es que mantienen al equipo en media tabla.
A la media hora de juego, un saque de esquina a favor de los locales, mal defendido por los celestes, permitió a los blanquillos recortar diferencias en el marcador y creerse con posibilidades de sacar un buen resultado. Es verdad que tras el segundo gol, los celestes bajaron mucho el ritmo, pensando en otras cosas, puesto que la intensidad de juego era escasa.
En la segunda parte se repitió el guión de los últimos minutos de la primera. Los celestes "a por uvas", sin ayudas en defensa, sin trabajo... un partido muy diferente a los habituales. Tanto que, en el minuto setenta de partido, el resultado se volvió absolutamente adverso. Los locales pudieron dar la vuelta al marcador, merced a la desidia de los visitantes, que prácticamente se estaban paseando por el campo.
Los cambios tampoco ayudaron esta vez. El equipo estaba sumido en un sueño del que no podía despertar. Más bien una pesadilla, que necesita un estímulo externo para acabarse. Y así fue. El árbitro decidió expulsar a un jugador del San Agustín y, por momentos, al verse en superioridad numérica, los celestes se vinieron arriba y se volcaron sobre la portería rival. Pero no hubo acierto. Y para terminar con la mala jornada, Toñín también fue expulsado, sin estar claro el motivo.
Un día triste para todos, conocedores de las posibilidades que se escapan, pero pensando en hacer un buen papel las dos jornadas que quedan y despedir la temporada de la mejor manera posible. La motivación es escasa, pero se puede buscar una nueva. Es muy complicado que ascendamos. Nos quedan dos partidos y en puntos estamos lejos, pero hay algo en lo que sí podemos ser los mejores: tenemos que ser el equipo más goleador. Ahora mismo llevamos 93 goles a favor, por 91 de nuestro inmediato perseguidor, al que le quedan dos partidos difíciles. Tenemos que intentar llegar a los 100 goles a favor. Podemos con ello. Dos partidos, siete goles en total. ¡ÁNIMO EQUIPO!
Por Escuela Europea CF jugaron: Fede; Delmo, Jaime, Ñajo, Pablo; Juan, Gus, Toñín, Gil, Litos, Diego; Willy, Miguel, Tenago. Serra completó la convocatoria. Koke pasaba por allí.
Domingo 22 de julio de 2011. 09:30h. 32ª jornada de Liga.
Colegio San Agustín. 2 espectadores. 5 al final.
Club San Agustín, 3 - ESCUELA EUROPEA CF, 2.