En el partido de la primera vuelta ya se vio que ambos eran equipos muy similares, que gustan de tener el balón y que son muy verticales cuando pueden, vuelcan el ataque en las bandas y hacen mucho daño a los rivales. Además tanto unos como otros se han hecho muy fuertes en sus respectivos campos, donde es muy difícil sacar puntos.
Empezó el partido con el balón muy disputado. Un duelo intenso, vibrante. Tanto que hicieron falta 20 minutos hasta que pudimos presenciar la primera ocasión de gol. Ninguno estaba dispuesto a conceder la mínima ventaja al rival.
Tras el descanso, más de lo mismo, la Escuela siguió apretando, los locales buscaban sus ocasiones y ambos conjuntos hacían un despliegue físico, técnico y emocional sin igual.
Pero entonces, cuando más apretaban los celestes y el gol parecía estar al caer, llegó el tanto para los locales. Un mazazo en los jugadores de la Escuela. Pero el equipo es fuerte y supo levantarse del golpe, seguir intentando anotar e igualar el partido. Los aficionados no podían creérselo, pero siguieron animando a los suyos.
El entrenador visitante, Adri, movió ficha, hizo varios cambios, todos de corte ofensivo, puesto que la derrota no valía y daba igual que fuera por uno o por tres. El equipo se volcó con más ahínco que nunca, y en una contra, no podía ser de otra forma, los rojillos hicieron su segundo gol. Para entonces ya había sido expulsado un jugador local por doble amonestación. Y minutos después del gol, en un acto de rabia e impotencia, Pablito también fue expulsado.
Con ambos equipos igualados a jugadores, pero con el resultado desfavorable para los escolares, estos se volcaron aún más sobre el campo rival. Movieron el balón de un lado a otro, buscaron tiro dentro del área, desde fuera... pero nada. Entonces en una internada por banda derecha, Ñajo se plantó delante del portero y con un toque sutil, de gran maestría, anotó un valioso gol para los visitantes. Esto les daba alas para los 15 minutos que restaban de encuentro.
Aunque el empate estaba más lejos de lo imaginado. En un nuevo contraataque, se quedaron dos jugadores locales contra Koke y Ñajo, bajo los palos. Intentando evitar el gol, se tiró a por el balón, con tan mala fortuna que le dio en la mano y posteriormente acabó entrando en la portería. Pero entonces el árbitro quiso tomar parte en el partido, ser un poco protagonista y decidió sancionar el penalti expulsando a Ñajo, en vez de cumplir la norma de que si un penalti acaba en gol, no se pita el penalti.
Para felicidad de los celestes y decepción de los rojillos, Koke detuvo el lanzamiento con la punta del pie. Pero ya no hubo tiempo para igualar la contienda.
Una derrota que dejó hundido moralmente al equipo, pero que le incita a seguir esforzándose en los partidos que restan de temporada. Hay suficientes puntos en juego como para que se obtenga una mejor situación y podamos seguir soñando. Los de arriba tienen que enfrentarse entre sí, también tendrán partidos difíciles y se dejarán puntos. Ahí es cuando tenemos que dar la cara nosotros y sacar adelante esos partidos.
Por Escuela Europea CF, jugaron: Koke; Delmo, Andrés, Jaime, Pablo; Juan, Willy, Toni, Gil; Diego, Quero; Gus, Ñajo, Litos, Tenago. Alfon completó la convocatoria.
Domingo, 10 de abril de 2011. 17:00h. 28ª jornada de Liga.
Campo de fútbol Valdeyeros. 30 espectadores.
Club Fuentelarreyna "B", 2 - ESCUELA EUROPEA CF, 1.