martes, 15 de marzo de 2011

A.D. Oña Sanchinarro - ESCUELA EUROPEA C.F.


Un barrizal, un campo impracticable, dos grandes equipos, 32 jugadores, un árbitro, dos entrenadores, numerosos espectadores. Y mucho barro. Junto con el partido de ida, posiblemente el mejor partido que se podría ver en toda la categoría (siempre referido a nuestro grupo). Los dos equipos más completos, con mejores jugadores, los más trabajados, los más futboleros, los más simpáticos, los que mejor fútbol realizan (entendido este concepto como realizar muchos pases, jugadas combinadas, ataques elaborados).

La victoria y los tres puntos sólo podían ser para uno de los dos equipos, aunque también existía la posibilidad del empate. Para los locales, los líderes del campeonato, la victoria suponía casi asegurarse la posibilidad de ascenso directo, puesto que se ampliaría la diferencia con el tercero. Para los visitantes, sumar los tres puntos suponía recortar puntos a los equipos en puestos de ascenso y seguir soñando con la posibilidad de conseguirlo (posibilidad que se ha alejado, pero esto todavía no ha terminado). Para ambos equipos, el empate suponía dejar las cosas en la misma situación que estaba, complicado para los celestes, cercano para los rojillos, pero con muchos puntos en juego.

Comenzó el encuentro. La primera en la frente. Balón a la espalda de la defensa celeste, centro del extremo y remate en el segundo palo. Uno a cero. No hubo tiempo para que los aficionados se acomodaran y ya había un gol. Un mazazo empezar así, pero los celestes no habían ido hasta Sanchinarro para tirar la mañana. Se pusieron el mono de trabajo (para no ensuciarse la equipación) y comenzaron a desplegar su mejor fútbol, o a intentarlo. Jugar el balón tocando en exceso era muy complicado por las condiciones del campo, embarrado, fangoso, encharcado, irregular.

Una ocasión de Litos, otra de Diego, otra de Toñín, Willy... así hasta ocho ocasiones claras en la primera parte. Ocasiones suficientes para haberle dado la vuelta al marcador. Pero esta vez no entraron. En unos casos el terreno de juego las desviaba, frenaba o impedía su correcta ejecución, en otros casos salían desviadas por muy pocos centímetros y otras veces las atajaba el portero local, que hizo un gran partido, parando todo lo que le llegó. No tuvo que lucirse con ninguna parada espectacular, aunque también es verdad que paró los pies a Diego y Willy en dos manos a manos, casi consecutivos.

Entre tantas ocasiones de los celestes, los locales dispusieron de una muy clara de remate de cabeza que salió pegada al poste derecho de la portería de Fede, imcomprensiblemente y dos tiros desde la frontal del área que Fede se encargó de atajar. La Escuela fue bastante superior en la primera parte, desplegando un gran fútbol ofensivo, cuidando la retaguardia, pero no fue suficiente y se fue al descanso pagando muy caro el despiste inicial.



En la segunda mitad el guión fue parecido, si bien es cierto que ambos equipos bajaron la intensidad varios niveles, muy posiblemente debido al cansancio y al esfuerzo realizado en un campo tan complicado, tan agotador. Nada más comenzar un tiro de Litos que salvó el portero rojillo, pero que mostraba las intenciones de los visitantes de ir a por el partido, sin tiempo que perder. Acto seguido una jugada individual que le llevó ante el portero y que finalmente se marchó alto.

Y entonces cuando el equipo estaba bien asentado, apretando arriba, en un lance del juego, en la caída, tras un salto, Delmo se lesionó el tobillo y tuvo que ser sustituido, esperemos que no sea grave. Desde aquí le mandamos nuestro apoyo para una pronta recuperación, al igual que a todos los demás lesionados del equipo. Está claro que, en ese aspecto, éste no está siendo un buen año. Entró Luisito colocándose de lateral, en sustitución de Delmo. Bien por la lesión o bien por el paso infructuoso de los minutos, la Escuela bajó su rendimiento, quedando casi a merced del rival que durante varios minutos atrincheró a los celestes, impidiéndoles combinar.

Hubo muchos minutos sin ningún tipo de ocasiones, para ninguno de los dos equipos. Era como la tranquilidad antes del huracán. Todos estaban cogiendo fuerzas para los minutos finales, que serían de infarto. Un remate de Willy en un córner, una vaselina a Fede que se va fuera, un centro de Toñin que a punto está de rematar Litos. Y entonces, salido de la nada, un recorte por aquí, una pierna allí, el balón atrás, acaba delante, cayéndose al suelo, pum, tiro de Litos a la escuadra, haciendo inútil la estirada del guardameta de Oña, provocando el delirio en la afición visitante y la pena en la local, que ya contaba con los tres puntos.

Pero poco duró la tristeza en los locales y mucho menos la alegría en los visitantes. En el minuto siguiente, una sucesión de malos despejes acabó con el balón pegadito al palo, colándose en la portería celeste, esquivando la mano de Fede que nada pudo hacer para evitar el segundo gol rojillo y dar los tres puntos a los locales.

Un partido de altos vuelos, intenso, disputado, luchado, divertido. Un partido que confirmó que ambos equipos son los mejores conjuntos de la categoría pero que, por los fallos inesperados de los celestes ante rivales de menor nivel, les sitúan muchos puntos por detrás de los líderes. Aunque la derrota escuece mucho, de este partido se pueden sacar muchas lecturas positivas. En la primera parte, la Escuela disputó cuarenta y cinco minutos muy completos, al nivel mostrado contra Inter del Pilar en casa, y si son capaces de mantener esa línea para los futuros encuentros, muy raro será que no sumen de tres en tres cada domingo. Además se pudo comprobar el buen ambiente entre ambos equipos. Dentro del campo hubo los clásicos piques por lances del juego, pero en la grada reinaba el buen ambiente, intercambiando puntos de vista entre ambas aficiones.

No queda otra que levantarse de este varapalo y mirar hacia delante. Quedan muchos puntos por jugarse. A nosotros sólamente nos quedan partidos contra equipos que están por debajo en la clasificación, que nos lo pondrán difícil, pero tenemos que ser capaces de ganarles. Y tanto el primero como el segundo tienen que jugar entre ellos y también contra equipos complicados. En la primera vuelta ya demostraron que se pueden dejar muchos puntos en partidos inesperados. La clave está en que nosotros no nos dejemos esos puntos y saquemos los nuestros. Esto no ha terminado. Hay que tener confianza. ¡Vamos Escuela!

Por Escuela Europea CF, jugaron: Fede; Delmo, Andrés, Jaime, Pablito; Juan, Willy, Toñín, Tenago; Litos, Diego; Alfon, Luis, Gil. Completaron la convocatoria Koke y Ñajo.


Domingo, 13 de marzo de 2011. 13:00h. 24ª jornada de Liga.
Campo de Fútbol Asociación de Vecinos Virgen del Cortijo. 45 espectadores.


A.D. Oña Sanchinarro, 2 - ESCUELA EUROPEA CF, 1.