martes, 8 de febrero de 2011

CD Hortaleza - ESCUELA EUROPEA, CF

Quiero pedir disculpas a todo el equipo, y en especial a Edu y Quero, por mi comportamiento en la grada el domingo. No tiene razón de ser ni justificación alguna, además de ser un pésimo ejemplo. Soy consciente de que se me fue de las manos, pero no se volverá a repetir. Siento mucho si ese griterío descontrolado pudo afectar al equipo durante los minutos del partido.

Un abrazo a todos. Sois GRANDES. Seguid así y lo conseguiremos.

Víctor Sánchez.

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Y el equipo sacó su fusil. 

Desde el primer minuto se vio que ambos equipos estaban aguardando a ver lo que hacía el contrario. Ninguno se atrevía a volcarse contra la portería rival. Los locales tenían presentes el seis a uno del partido de ida, y no estaban dispuestos a llevarse otro disgusto, pero tampoco daban muestras de querer hacer algo más.

Por el otro lado, la Escuela, en su fuero interno quería ganar el partido a toda costa, sabiendo que los equipos de arriba tenían compromisos difíciles y podrían escalar algún puesto, pero en el aspecto físico tampoco conseguían hacerse con un sitio en el partido.

Así transcurrieron los primeros veinte minutos. Con más pena que gloria. Hortaleza se limitaba a dar pelotazos en busca de su delantero y la Escuela quería poner orden, pero con más intención que acierto. En uno de esos pelotazos largos, el delantero controló el balón, se dio media vuelta y batió al portero celeste con un tiro cruzado. Sin hacer nada se encontraban con un gran premio.

Los celestes siguieron a lo suyo, intentando jugar el balón, al pie, pase, pase, pase. No generaban ocasiones claras, pero tampoco sufrían atrás y casi todo el tiempo se jugó en campo local. Toñín sacó un córner, como todos los del partido, al segundo palo y el balón se fue contra el larguero por dos veces consecutivas, primero a remate de Juan y en el rechace, remate de Ángel. Los visitantes se lamentaron de la ocasión desperdiciada, pero esto ya era un aviso de las intenciones.

El partido no estaba perdido y se iba a disputar hasta el último minuto. Una gran triangulación en el medio, con varias paredes entre Serra, Toñín y Diego, sirvieron para que este último anotase el tanto del empate. Un marcador que reflejaba lo que se veía en el campo, poco.

Antes del descanso, Gil, Toñín y Juan dispusieron de varias oportunidades, pero bien por el portero o porque se fueron desviadas, no se materializaron en gol. Entre tanto, Ñajo sacó bajo palos un balón que se colaba en la portería y Serra tuvo su momentazo, al encararse con el delantero local, que era un pesado, y recriminarle su actitud infantil y sucia en un partido que transcurría sin otros altercados (a parte del bochornoso espectáculo de la grada).

En la reanudación, Gustavo debutaba, sustituyendo a Serra. Le costó coger el ritmo al partido, pero fue de menos a más y el equipo agradeció su esfuerzo. La adaptación será rápida.

Una vez más, a los pocos minutos, un penalti clamoroso en contra de los visitantes fue transformado por los rojillos para adelantarlos en el marcador y poner cuesta arriba un partido que se presumía más fácil. Andrés, que reaparecía tras su larga lesión, sustituyó a Fede que se retiró con unas molestias en el tobillo. Las ganas con las que volvía el central espolearon al equipo que se volcó sobre la portería rival, presionando en todo momento la salida de balón de los locales y ganando por arriba todos los pelotazos.

Una falta lateral sacada por Toñín dejó el balón muerto en el punto de penalti, para que Juan marcara el empate a dos, tirándose con toda la casta que le caracteriza. Un gol que reflejaba el espíritu del equipo, iban a sudar sangre antes de entregar los tres puntos.

Unos minutos después una nueva falta, la remató Ángel y cuando todo el mundo cantaba gol el portero local, demostrando grandes reflejos, desvió el balón, evitando el tercer gol visitante, ante la incredulidad del central celeste.

Poco tiempo restaba de partido, pero demostrando que si está bien no hay quien le iguale corriendo, Ñajo, tras una gran segunda parte, subió por el carril del tres hasta línea de fondo, encaró al portero en el área pequeña y, casi sin ángulo, cruzó el balón a la escuadra contraria, dando la vuelta al marcador y dedicando el gol al míster, que atraviesa unos momentos difíciles porque se ve en el disparadero.

Al borde de los noventa minutos reglamentarios, Toñín armó su cañón y disparó fuerte, raso y a un lado, para anotar el cuarto gol de la Escuela y superar los miedos que le acechaban por su sequía goleadora. Campillo entró por Gil, para dar velocidad al contraataque en las transiciones, a sabiendas de que habría alguna ocasión más. Y ya en el descuento, Koke sacó con los pies un remate a bocajarro. No hubo tiempo para más.

Un resultado que dejó muy contentos a los miembros del equipo visitante, con vistas a la clasificación y poder centrarse en el siguiente partido. Hay que ir de uno en uno y seguir trabajando. El trabajo y el esfuerzo tendrán su premio.

Por Escuela Europea, CF, jugaron: Koke; Delmo, Fede, Ángel, Ñajo; Juan, Tenago, Serra; Gil, Toñin, Diego; Gustavo, Andrés, Campillo.


Domingo, 6 de febrero de 2011. 19ª Jornada de Liga.
Campo de fútbol Villa Rosa. 15 espectadores.


CD Hortaleza, 2 - ESCUELA EUROPEA, CF, 4.