Viendo el partido desde este punto, cualquiera debería pronosticar un partido complicado contra un equipo parejo, a tenor de los puntos. Por lo tanto, era el momento de demostrar que la situación que ocupan los celestes no se corresponde con la realidad virtual del equipo, y que la diferencia entre ambos conjuntos es superior. Y así debería ser el partido, asequible y sin grandes apuros para los locales.
Fue en ese momento, cuando más apretaban los visitantes, cuando un pase en profundidad hacia la banda derecha fue aprovechado por Gil para anotar el primer tanto del partido, en un remate ajustado al palo, y dar así tranquilidad al equipo.
Alonso Cano seguía intentando acercarse a la portería de la Escuela, pero bien cerrados atrás, estos eliminaban cualquier posible peligro. Los celestes no conseguían dar muchos pases seguidos, mientras que los visitantes sí lo hacían, moviendo el balón con criterio pero poca profundidad. Por el contrario, cada vez que el balón pasaba por Serra, Jaime o Juan (mucho más entonados ya) se olía el peligro. Dispusieron de varias ocasiones a balón parado y de jugada individual, hasta que, cinco minutos después del gol de Gil, Diego hizo el primero de los dos goles que conseguiría.
Siguió el partido por los mismo derroteros, es decir, los visitantes controlando la posesión del balón y los locales creando las ocasiones de gol. En otro de esos momentos de brillantez colectiva, Delmo acabó fusilando al portero rival y estableció el tres a cero en el marcador. Un resultado que dejaba sentenciado el partido antes del descanso. La grada respiró tranquila, porque se había estado comentando que habían pasado ya muchos partidos sin que el equipo pudiese disfrutar de una mañana apacible y tranquila, encarrilando pronto el partido.
Así se llegó al descanso. A la vuelta, espoleados por su entrenador, los visitantes no se rindieron y siguieron intentando recortar diferencias en el marcador, obligando al guardameta celeste a demostrar sus reflejos y capacidades, evitando los goles bermellones.
El guión de la segunda parte fue parecido al de la primera, con el Alonso Cano dominando la posesión de balón y realizando interesantes triangulaciones, demostrando que saben jugar, pero con la Escuela montando rápidas contras, con juego muy directo y vertical. Y es que si hay algo que caracteriza a este equipo es la gran pegada que tiene, mucho gol. Llegan una vez y marcan tres goles.
En los minutos finales, una inocente falta de Edu en el borde del área fue muy bien aprovechada por los visitantes para, en un lanzamiento magistral, anotar el gol del honor y dejar el marcador en un cinco a uno que ya no se movería más.
Por Escuela Europea, CF, jugaron: Koke; Delmo, Edu, Gelato, Pablito; Jaime, Juan, Serra; Gil, Toñín, Diego; Alfon, Ñajo, Tenago y Miguel. Guille completó la convocatoria. Cabe destacar la falta sacada por Edu 15 metros más atrás de lo señalado por el colegiado arbitral en los primeros minutos de partido; la gran afluencia de aficionados paternos y la presencia de jugadores de la cantera, que se acercaron a ver a sus mayores, con los que entrenan asiduamente.
Domingo 12 de diciembre de 2010. 13:00h. 13ª Jornada de Liga.
Campo de fútbol Nuestra Señora del Buen Camino. 30 espectadores (aprox).
ESCUELA EUROPEA, CF, 5 - CD Alonso Cano, 1.