viernes, 5 de noviembre de 2010

ESCUELA EUROPEA, CF - A.D. Oña Sanchinarro

Dos equipos. Dos ejércitos. Veintidós guerreros. Un juez. Una batalla por el liderato. Tensión, pasión, corazón, fervor. Emociones desatadas. La locura en el campo. Máxima concentración. Un duelo impresionante, apasionante, conmovedor, sensacional. Espectacular.

Los duelos de altura siempre empiezan así, sin favoritos, con respeto entre ambos equipos, imprecisiones, precipitación, derroche de energía. Siempre así, es el miedo a perder, el miedo a la equivocación, al fallo. Es un ritmo de partido que dura cinco minutos, hasta que uno de los equipos dice basta y se hace con el control del partido. El domingo pudimos presenciar un partido sin igual, una batalla por el podio de la Liga, un enfrentamiento entre dos claros aspirantes al título, y la verdad es que no dejó a nadie indiferente.

Fue un partido de los que apetece jugar y de los que se disfruta desde la grada. Como decía, cinco minutos tardó la Escuela en cogerle el ritmo al partido y plantarse delante de la portería rival en dos claras ocasiones que bien podrían haber sentenciado el partido desde tan pronto, pero ni Pablo ni Litos tuvieron fortuna con el gol.

Con el paso de los minutos el Oña fue entrando en el partido y la posesión estuvo más disputado. Se generaban pocas ocasiones claras y había mucha disputa en el centro del campo. Cada balón dividido parecía el choque final. Pase, pase, pase, robo. Pase, pase, pase, robo. Así fueron varios minutos en los que se avanzaba fácil hasta el medio campo, pero a partir de ahí los balones se perdían por línea de banda, línea de fondo o morían en los pies de los porteros.

Siguieron pasando los minutos sin grandes acontecimientos salvo una gran intervención de Fede allá por el minuto veinte. Y poco después, pasada la media hora de juego, los visitantes se encontraron con un gol inesperado que los adelantaba en el marcador. Una pena tras las ocasiones de las que dispuso Escuela en los primeros minutos.

Pero entonces apareció el salvador. Al filo del descanso, sin tiempo para la reacción, Pablo envió un lanzamiento directo de falta al fondo de la red visitante, desde más de 30 metros de distancia. Un auténtico golazo que equilibraba el partido a la espera de una segunda parte que prometía ser apasionante e interesantísima.

No cambió el guión del partido. Ambos equipos querían ganar el partido, pero sin hacer locuras, sabiendo que el empate no era mal resultado. Se hicieron algunos cambios, aunque ninguno de los dos equipos llego a realizar los cuatro permitidos, y el partido siguió igual, sin alterar el resultado ni las inclinaciones hacia las porterías.

Pero es cierto que a partir del minuto veinte de la segunda parte los celestes se volcaron sobre la portería de Oña con la intención de llevarse los tres puntos y cuando más cerca parecía el gol local, un rechace en el borde del área cayó en los pies de un jugador visitante, y sin pensárselo dos veces, soltó un zapatazo que se coló por la escuadra de Fede, a pesar de su vuelo y de que llegó a tocar el balón. Otro golazo en un partido vibrante. Pero mala justicia era esta, puesto que Oña, en la segunda parte no habían dispuesto de ocasiones claras, mientras que Escuela sí. Ya se sabe como es esto del fútbol.

El gol supuso un claro mazazo en las aspiraciones locales, pero los jugadores no se rindieron y obtuvieron su premio a falta de diez minutos para la conclusión del partido. Un merecido empate que casi sabía a victoria. Pero todavía quedaba más. En esos minutos finales, que algunos llaman de la basura, se sucedieron dos clarísimas ocasiones sobre la portería visitante. Una de ellas fue gol, pero el árbitro lo anuló por un inexistente fuera de juego.

Al final, reparto de puntos, que deja a ambos en la misma posición que ocupaban, y pendientes de seguir sumando puntos con los demás equipos. Todo parece indicar que en el partido de vuelta se verá un precioso partido de fútbol, similar al de esta jornada.

Como aspecto más destacable, el debut de Jaime con el equipo que le ha visto crecer y su titularidad, rindiendo a un gran nivel.

Además, se hizo un seguimiento a Juan, para ver su importancia en el juego. Sin ser un partido en el que tuviese tanto protagonismo como otros, Juan realizó 31 pases, de los cuales 26 fueron correctos. Disparó 5 veces, 3 de ellos a portería, anotando un gol.

Por Escuela Europea jugaron: Fede; Delmo, Andrés, Ángel, Ñajo; Jaime, Juan; Alfonso, Serra, Pablo; Litos; Willy y Diego. Completaron la convocatoria Guille, Campillo y Gil. Los jugadores no convocados, abarrotaron el graderío.


Domingo 24 de octubre de 2010, 13:00h. 7ª Jornada de Liga.
Campo de Fútbol Nuestra Señora del Buen Camino. 55 espectadores.


ESCUELA EUROPEA, 2 - A.D. Oña Sanchinarro, 2.