lunes, 24 de enero de 2011

Buenas tardes chicos. Finalizada la primera parte del campeonato me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre todo lo acontecido. Espero que lo que aquí escriba nos sirva tanto a mí como a vosotros para corregir errores, reforzar aspectos positivos y cambiar aquello que sea necesario.
Allá por el mes de mayo del pasado año un servidor y dos de los capitanes del equipo tuvieron la ocurrencia de hacer un equipo de aficionados en la Escuela de fútbol donde trabajaban. Lo que al principio era tema de conversación y excusa para juntarse y tomar algo acabo, en un lapso de tiempo mínimo, convirtiéndose en una realidad. Ya no había marcha atrás, ibamos contrarreloj y el proyecto tenía que presentarse cuanto antes. Redacte un escrito lo más convincente posible y en muy pocos minutos. Orgullosos de nuestra idea y sacando pecho nos presentamos en la oficina convencidos de la propuesta y seguros de que nos iban a apoyar. La situación era cómica y desconcertante. Si en 11 años no han creado un equipo de aficionados por qué lo iban ha hacer ahora sólo porque tres "capullos" se habían empecinado. Tras varios minutos presentando el proyecto y unos cuantos más dirimiendo las formas y maneras de diversos asuntos se llegó a la conclusión. No sé todavía por qué, pero nos creyeron, les convencimos.
Con la autoestima por las nubes, y sin asimilar el lio que habíamos organizado comenzaba la segunda parte, no más fácil que la primera, pero si más importante. ¿De dónde íbamos a sacar 20 "capullos" más que nos creyesen? Y entonces se unió el tercero en discordia, otro de los que ahora es capitán... Una lista por aquí, otra por allá, llamadas, mensajes, mails, alguna que otra reunión... Todo lo posible por conseguir llenar el barco, que por momentos se tambaleaba, presagiando tormenta, o lo que es peor un final parecido al del Titanic. La cosa salió bien, el trabajo dio sus frutos.
Entonces llegó el 23 de agosto, día del primer entrenamiento. Algunas caras nuevas, otras que suenan, y otras muy conocidas. Por fin, después de muchos días y mucho trabajo comenzábamos a entrenar. A partir de ahí la historia la conocéis todos. Yo la voy a contar como la siento...



Creo que si algo nos ha hecho fuertes y estar unidos desde el principio es el trabajo duro en el campo, la seriedad y el respeto. Respeto hacia mí, respeto hacia los compañeros y respeto hacia una idea, un proyecto. Si mantenemos la intensidad y la concentración en los entrenamientos cada día seremos mejores, cada entrenamiento un poquito más, y en consecuencia lo seremos mejor también los domingos.
Si somos capaces de jugar al máximo nivel contra todos los rivales no tendremos ningún problema para ascender, eso garantizado. Lo difícil no es plantarle cara al primero, o motivarse contra el segundo. La complicación es salir con esa misma intensidad contra el último, contra el que lleva muchos goles en contra, contra el que nunca gana como visitante, contra todos. Si en nuestra cabeza todo son finales las ganaremos todas, si no dependeremos de la suerte, y ahí poco podemos hacer nosotros.
Estoy muy orgulloso de manejar este grupo, y pase lo que pase la experiencia habrá merecido la pena. Habéis demostrado ser un buen equipo en todo, y eso no es nada fácil, pero... ¿ Por qué no soñar con algo más?
Allá por el mes de mayo esto era impensable. Ahora creo firmemente en vosotros, en vuestro esfuerzo.
¡¡ Ánimo a todos!! ¡¡Aupa Escuela!!

PD: Guille te vamos a echar de menos, yo por lo menos. Pásalo bien crack, y esperamos verte en el ascenso.