Los resultados de las dos primeras jornadas indicaban que el encuentro de esta tarde iba a ser un partido disputado, y complicado. Lo que no se esperaba era la avalancha de goles que se ha registrado, once en total, pareciendo mas el marcador de un set de tenis que de un partido de balompié.
Ha sido un partido muy movido, de ida y vuelta, con poco juego en el centro del campo, sobre todo en los primeros compases del encuentro. Antes de que los espectadores se hubiesen acomodado, un córner lanzado por los visitantes y rematado en el centro del área ante la mirada de los celestes se coló en las mallas de la portería de Guille.
Pero el equipo no se hundió, y se fue, valiente, a buscar la portería rival. Estuvo a punto de conseguir el gol en dos claras ocasiones, primero de Campillo en un mano a mano, y después Carlos. Estaba tan loco el partido que 30 segundos después, el balón cruzaba la divisoria de los dos campos, llegaba a un delantero visitante y este fusilaba al meta local. Cero a dos en el marcador en menos de quince minutos. Todo parecía acabado para los sueños de Escuela, aunque ya sabemos, y lo hemos comprobado una vez más, que este equipo no se rinde ni se rendirá nunca ante la adversidad.
Siguió intentándolo y unos minutos después, un buen centro de Toñín acabó en Tenago, que no pudo finalizar la jugada, y una internada en el área supuso un claro penalti que el árbitro de encargó se señalar y Pablo lo transformó con la tranquilidad y precisión que demuestra en sus golpeos. Aún quedaban veinticinco minutos de la primera parte y toda la segunda. Tiempo de sobra para dar la vuelta al marcador.
Este gol inicial calmó los nervios de los jugadores locales, que habiendo recortado distancia en el marcador, se ordenaron sobre el campo, para intentar desplegar su juego. Pero hoy no era un día fácil para ello, con un rival que apretaba bien arriba y acumulaba jugadores en el medio. Este Air Rail no es el del año pasado. Esta temporada es un equipo bastante ordenado, que si siguen haciendo las cosas bien, terminará la temporada arriba.
A la salida de un córner, el balón cayó a los pies de Delmo, que sin pensarlo dos veces, soltó un zapatazo desde 30 metros que se coló por la escuadra visitante. Habían transcurrido treinta minutos de juego y por fin de reflejaba en el marcador lo visto en el campo. Air Rail no se creían lo que estaba pasando, después del resultado favorable con el que se habían encontrado. Y su sorpresa fue aún mayor, cuando un minuto después del golazo de Delmo, Carlos aprovechaba otro balón para batir al guardameta visitante, y terminar de dar la vuelta al resultado, tres a dos, con el que se llegaría al descanso.
Tras el intermedio, el equipo celeste salió un poco atolondrado y eso hizo que los visitantes se crecieran y apretaran un poco más arriba, provocando fallos en la salida de balón. Pero en una jugada aislada, una falta lateral botada por Toñín, un defensa interceptó la trayectoria del balón desviandolo hacia su portería, ante lo que su portero solo pudo lamentarse.
Con este resultado de cuatro a dos, el arbitro se inventó un penalti en el área de Guille, ante la incredulidad de todos los que allí nos citábamos. No desaprovecharon su oportunidad y el resultado reflejaba un peligroso cuatro a tres.
A partir de este momento, el partido se convirtió en un sinsentido, en un partido loco, ataque, contraataque, el medio campo casi inexistente, profundidad y mucha verticalidad, acompañada de gran precipitación.
Los cambios de los locales ayudaron a mantener vivo el partido. Probablemente el entrenador buscaba algo más de control del esférico, pero se mantuvo el mismo ritmo. Gil, Quero, Alfonso y Ángel, salieron al campo con la misma mentalidad que mantenían sus compañeros, y así Quero pudo hacer dos goles bien merecidos por el esfuerzo realizado y Alfonso remató la faena con otro gol. Entre medias una falta lejana sacada por los visitantes acabó en la portería celeste tras un fallo de Guille, pero no tuvo mayor trascendencia.
Al final, una sufrida victoria, que mantiene a los locales con dos victorias en tres partidos, confirmando la progresión del equipo, pero alejándolo, al mismo tiempo, de uno de los objetivos del entrenador, que era mantener la portería con los menos goles en contra posibles. En estos momentos el equipo se sitúa con catorce goles a favor, lo cual es una estupenda media de casi cinco por partido, pero acumula siete goles recibidos, dos por partido. No hay motivos para estar tristes, pero hay que seguir trabajando para limar los fallos que se producen.
Esta semana, disfrutarán de la victoria, centrándose en el encuentro del próximo domingo, ante el CF Santa Elena, que hoy empató a cinco.
-Crack: QUERO. El delantero salió con hambre y no dejó escapar su oportunidad con dos dianas.
-Dandy: DELMO. Marcó un auténtico golazo que supuso el empate y el inicio de la remontada
-Duro: TENAGO. Hizo una fuerte entrada a destiempo, pudiendo ocasionar daño a un rival.
-Vaya día: ROGER. Se cayó inesperadamente cuando no había nadie a su alrededor.
Por Escuela Europea, CF, jugaron: Guille; Delmo, Andrés, Roger, Pablo; Edu, Juan; Tenago, Toñín, Campillo; Carlos; Gil, Quero, Alfonso y Ángel. Koke completó la convocatoria. Nuevamente los jugadores no convocados acudieron a presenciar el partido desde la grada, demostrando la unión que existe en el vestuario.
Domingo, 26 de septiembre de 2010. 15:00h. 3ª Jornada de Liga.
Campo de Fútbol Nuestra Señora del Buen Camino. 25 espectadores.
ESCUELA EUROPEA, CF, 7 - CD Air Rail Aravaca, 4.